Este año me he ido un par de semanas de vacaciones a Sri Lanka, país que me ha sorprendido muchísimo.  Buscaba relax, visitar templos, practicar meditación, y hacerme algún tratamiento ayurvédico.  Como profesional de la Acupuntura y del Shiatsu quería probar como es la medicina ayurvédica que al igual que el Shiatsu y la Acupuntura son terapias alternativas holísticas.

No sabría decir que es lo que más me ha gustado porque es difícil de describir, pero la energía que tiene ese país es muy potente.  La exuberancia de la naturaleza te hace sentir en armonía, en contacto contigo mismo.

Hacer meditación en una roca dónde antiguamente yacían templos budistas, en medio de formaciones rocosas rodeada de árboles centenarios, árboles sagrados, es un lujo.   La sensación de paz, armonía y amor me acompañan hasta ya pasadas mis vacaciones.

He visto ciudades ancestrales con grandes estupas, templos milenarios, junglas con el sonido arrollador de los animales, grandes lagos, amaneceres con el ruido de la jungla de fondo, el sol poniéndose en el mar de color rojo intenso, monos saltando por los árboles, mangostas, iguanas, pájaros que nunca había visto antes, etc…  En definitiva me he sentido plena y feliz rodeada de naturaleza salvaje.

Este viaje me ha llevado a reflexionar sobre nuestra sociedad.  Una sociedad que en general está desconectada de la naturaleza. Donde el estrés reina por encima del bienestar, dónde el amor hacia tus semejantes se reduce a tu familia, donde tiramos basura al mar y envenenamos la tierra sin ser conscientes de que es la que nos alimenta.

Sería maravilloso que cada uno de nosotros pudiese parar a reflexionar en un lugar tranquilo, tomar conciencia y encontrar el amor en nosotros mismos para poder ayudar a los demás.

Pongo unas fotos que espero os inspiren como a mí.

Meditando en Anudharapura

Atardecer sereno después de una buena meditación